Son lavables y los he cosido a conciencia, así que no hay problema si lo olvidan en la camiseta y va a la lavadora.
No son muy grandes, son para niñas de 7/8 años

Parte de abajo de la foto: Y para mis ocho niños, he rescatado del fondo de mis cajas, el rollo de polipiel con pequeños detalles metálicos. Simula muy bien, una pulsera de tachuelas, y creo que les va a gustar mucho. Y sí, les ha gustado mucho, se las han puesto enseguida.
Aquí podéis ver los cuatro claveles y las ocho pulseras. Una de ellas puesta en mi muñeca. (Yo soy tan menudita que he usado mi muñeca como referencia... ya veremos si no he equivocado los tamaños, jajaja) Y no, no me he equivocado el tamaño, muy bien en todos. Les ha chiflado.
También podéis ver en la foto, la pulsera de chapas de refresco que me ha hecho y regalado mi amiga Raquel y también la de papelitos, que hicimos mi peque y yo, en un taller de manualidades.
Y no me puedo olvidar de la profa.
También hay un regalito para mi tutora de prácticas, una mujer majísima que me ha ayudado mucho y me ha dejado hacer y deshacer en su aula, dándome libertad y confianza y con la que he aprendido un montón de cosas.
- Como digo - para ella, he hecho otro broche llavero, como aquel que hice el año pasado, para el amigo invisible de mi clase. (Podéis recordarlo pulsando aquí)
Sé que no es una mujer de broches, de ahí lo de ponerle también el chisme para llaves. Seguro que le gusta.
Unos Ferrero para el comedor y mi rico (y no se hacer ningún otro más) bizcocho de chocolate con nueces y aires de naranja, para los demás.
Ahora os puedo decir, ya sentada en casita, que les echaré de menos, que me ha encantado conocerles, que les ha gustado mucho el bizcocho que se ha quedado pequeño, tenía que haber sido más grande.
Les veré en unos días, para unos asuntillos... pero me los llevo en el corazón.
Besos.







































